sábado, 13 de febrero de 2010

Obama_Hope_Poster

2. Posicionar. La Historia del Cartel “HOPE” de Shepard Fairey

Toda estrella pop genera una iconografía propia que la trasciende. James Dean caminando por el boulevard de los sueños rotos, Marilyn y su vestido volador en la toma de aire, los anteojos de Lennon, los cachetes con algodón de Marlon Brando. No podía ser menos Barack Obama, la estrella que inaugura la era poplítica (tapa de la Rolling Stones norteamericana en mayo pasado, la página yanqui de MTV permite que subas tu “inauguration story” para después pasarla en el canal, y la versión latinoamericana de la señal mostró Be the change: la fiesta dela inauguración presidencial, signos claros de la poplítica).


La imagen del nuevo presidente norteamericano mirando un futuro que está ahí nomás, a la altura de los sueños, algo así como un Che by Korda,embebido durante años en Coca-Cola, en imperiales red, blue and whiteviene a cumplir ese requisito: es el ícono que legitima y sella el cambio de época.


Los asesores de Obama juran y perjuran que todo fue casual. Que vieron una de las 350 copias del póster que por propia voluntad había hecho Shepard Fairey (con difusión exponencialmente multiplicada en internet, estamos hablando de poplítica), llamaron al artista y le hicieron un pedido. Que cambiara la palabra “progreso” que había escrito originalmente por “esperanza” y “cambio”, que es lo que vendió el político en campaña. En la National Portrait Gallery


LaNational Portrait Gallery de Washington adquirió el póster más icónico de la campaña de Obama para que forme parte de su colección permanente.El director de la institución, Martin E. Sullivan, explicó que lo escogieron por ser “el emblema de unas elecciones, además del de una nueva presidencia”. La National Gallery cuenta con retratos de todos los presidentes desde George Washington. La galería adquiere habitualmente retratos oficiales de los mandatarios cuando dejan el cargo. El de George W. Bush fue presentado en diciembre.

Información de Wikipedia:

Frank Shepard Fairey, OBEY, es un artista y diseñador gráfico estadounidense, famoso por sus pegatinas con la imagen del luchador televisivo André el Gigante y por sus diseños que toman elementos del cartelismo de propaganda política de mediados del Siglo XX.

Incluyendo lemas como "Piensa y crea, imprime y destruye", que mezclan lo subversivo con el entretenimiento, su temática y estética viene a ser a menudo una mezcla entre caricatura y revival de la propaganda política, las ideas situacionistas y las revoluciones estético-filosóficas de los 6o, trasfondos temáticos muy comunes en el arte de finales de los 90 y principios del presente siglo.

Su situación como artista es controvertida, manteniendo trabajos de diseño gráfico y publicidad con grandes marcas por un lado, y enfrentándose a detenciones en diversos países por vandalismo urbano con sus intervenciones, siendo de esta manera un representante marcado de la discusión sobre el papel del artista y su ideología en el momento presente de la historia de las sociedades capitalistas.

Reivindica el espacio público como espacio principal para la vida artística y cultural, proponiendo una crítica a la hegemonía estética y presencial de la publicidad, encabezada por las grandes corporaciones financieras.